FILOSOFIA LATINOAMERICANA

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jueves, 15 de diciembre de 2011

El indígena, el verdadero ser latinoamericano. La identidad y el reconocimiento de nuestro pasado para la construccion de nuestro presente.

El indígena, el verdadero ser latinoamericano. La identidad y

el reconocimiento de nuestro pasado para la

Construcción de nuestro presente.

Por: NELSON SERRANO
Desde la llegada del hombre blanco a mediados de 1492 (siglo XV) a lo que para ellos era una nueva tierra pero que al mismo tiempo desconocían y donde van a identificar a unos cuasi hombres, ya que para los españoles, no compartían las mismas características que los hacía hombres. Este trabajo pretende analizar la postura de cada uno de los temas relacionados con el reconocimiento de la persona y del otro.



Los españoles al llegar a América encontraron una serie de individuos muy diferentes a ellos y los nombraron indios, al nombrar simplemente no los reconocían como hombres, es así, que para ellos no se les da el reconocimiento de hombres, si no por el contrario se les comparaba con animales. Casi de 30 a 60 años del descubrimiento y de la colonización de América aun no se les reconocía a los indígenas como personas. Con la colonización llegaron una serie de sacerdotes dominicos, jesuitas, franciscanos, etc... Que iniciaron el proceso de reivindicación del indio. Es así, que los estudios realizados por Miguel León Portilla, el cual habla de los procesos de pensamiento que llevaron a lograr reconocer al indio como hombre, persona. En su texto “el pensamiento náhuatl” rescata los aportes que realizaron las diferentes culturas indígenas por toda América, rescatando a los Aztecas, Mayas e Incas, ubicados en Mesoamérica, de los cuales se encontraron ciertos glifos donde describían las características y desarrollos en estas culturas y como lo señala Portilla se encontraron “códices o libros indígenas prehispánicos; códices indígenas coloniales, copias de otros más antiguos o reelaboraciones hechas en el siglo XVI; textos en náhuatl resultado de transcripciones con el alfabeto del contenido de códices o de testimonios de la tradición memorizada de las escuelas sacerdotales indígenas, representaciones iconográficas acompañadas de algunos glifos” estos códices y diferentes textos nos han acercado en gran medida al desarrollo científico e ideológico de las culturas de América y ha logrado comprender las concepciones míticas y la relación del hombre con la naturaleza y como estos se complementan entre sí.



El indígena y el europeo se observan fijamente, esta mirada lleva consigo no el reconocimiento del otro, por parte del europeo, que consideraba al indio como bárbaro ya que no se parecían en nada a estos y por eso para ellos no eran consideradas personas sino como lo señala Benito Peñalosa Mondragón en su texto Libro de las 5 excelencias del español que despuebla España para su mayor potencia y despoblamiento donde menciona la condición de los indios “eran sumamente barbaros e incapaces […] un grado más que micos o monas, y no formaban algunos escrúpulos de cebar sus perros con carne de ellos, tratándolos como a puros animales” (Marquinez, 58) al compararlos y considerarlos animales y no hombres se les está negando y no reconociendo como sujetos pensantes. Este tipo de afirmaciones se sustentaban en la forma de pensar del europeo que relegaba al indio a un ser muy inferior pero al que no respetaba, no reconocía y por ende tampoco lo consideraba igual.



Anteriormente nos referíamos al papel que jugaron los dominicos, franciscanos, jesuitas y demás organizaciones en América al intentar dignificar y reconocer al indio como persona, sacerdotes y profesores en España se trasladaron a estas tierras para conocer de primera mano las atrocidades realizadas por los españoles en nombre del Rey y de Dios. Esta serie de sacerdotes intentaron reivindicar al indígena, algunos con argumentos muy fuertes otros por el contrario favorecían el maltrato y la violencia que existía hacia estos individuos es el caso de Ginés de Sepúlveda, es citado Marquinez Argote, en donde este justifica de la siguiente manera la postura de los españoles “ los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones” o donde este mismo humanista lo sustenta desde la religión “están obligados los bárbaros a recibir el imperio de los españoles, porque la virtud, la humanidad y la verdadera religión son mas preciosas que el oro y que la plata” este humanista trata algo de vital importancia y en el cual me detendré a explicar. Es el caso de la verdadera religión de la que habla Sepúlveda, al respecto la Iglesia en ese momento pasa a tomar gran importancia en la vida de América ya que se implanta y logra remover las creencias ancestrales de los indios, los cuales casi alrededor de la llegada del europeo a América este ya había desarrollado en las diferentes etapas arqueológicas de América (paleoindia, arcaico, formativo) un progresivo avance en las ciencias de la astronomía y la agricultura pero con la llegada del europeo trajo consigo una época de oscuridad y del no reconocimiento de sus avances ya que los consideraban invenciones del demonio y que la iglesia condeno. La condena que profirió la iglesia fue severa, convertir todos al cristianismo, quería continuar con su ideal de cristianizar a todas las naciones del Nuevo Mundo, en este caso del Nuevo Mundo, de esta forma se inicia la cristianización de todos los indígenas y se les prohíbe seguir otro rito que no sea el cristiano y fue así como la gran cultura de nuestros antepasados se perdió y solo se conserva como lo mencione anteriormente en los códices.



Ahora pasaremos a intentar relacionar el proceso que llevo la iglesia en América y su concepción que difundió y defendía en estas tierras. La llegada de los españoles trajo consigo la imposición de la religión cristiana la cual permite la enseñanza y la evangelización de los hombres y en cabeza del Papa permitía esos abusos por parte de los españoles a estas gentes y que ellos mismos desde su condición de catedráticos y hombres de dios permitían esos abusos, fue así que otros al ver con sus propios ojos o por el contrario por algunos escritos traídos desde esas lejanas tierras, que empiezan a cuestionarse el trato que recibían estas gentes, el catedrático español Francisco de Vitoria, constituye el primer manuscrito donde defiende la esencia del hombre indígena y habla de la actuación de los conquistadores que queda en entredicho.



Vitoria maneja tres claves para defender las diferentes tesis sobre la homínida de los indios “el derecho fundamental de los indios a ser hombres y ser tratados como seres libres; el derecho fundamental de sus pueblos a tener y defender su propia soberanía; y el derecho fundamental del orbe a hacer y colaborar en bien de la paz y solidaridad internacional” . De esta forma Vitoria y algunas comunidades religiosas que se trasladaron a América iniciaron la defensa del hombre indio y no como otros pensadores y sacerdotes que defendían el derecho de los españoles para conquistar y tratar a los indígenas de esa manera. Vitoria fue una de los primeros que defendió la condición de hombres ya que les otorgaba derechos y que para los españoles no tenían ni poseían, al otorgarles esos derechos se les respeto su libertad de culto, de creencias y sobretodo el respeto. Es así que para Vitoria hay cinco principios fundamentales



“1) indios y españoles son fundamentalmente iguales en cuanto hombres; 2) igualmente solidarios y libres, el retraso de los indios se debe en gran parte a la falta de educación y sus bárbaras costumbres; 3) los indios son verdaderos dueños de sus bienes, al igual que los cristianos, y, en consecuencia, no pueden ser desposeídos de esos bienes por razón de incultura; 4) los indios podrían ser confiados a la tutela y protección de los españoles mientras estuvieran en situación de subdesarrollo; 5) el consentimiento mutuo y la elección libre de los indios constituía, en última instancia, el titulo prioritario de intervención y de gobierno”



Otro de los textos que posteriormente fue utilizado por los humanista fue la Bula, es un documento oficial de obligatorio funcionamiento, no admiten discusión mientras que las encíclicas si lo permiten, es así que lo señala Paulo Gerenas al referirse a la Bula de Paulo III la cual fue escrita en 1537 y la cual trata la férrea defensa del hombre nativo americano y explica la necesidad de las personas del Nuevo Mundo para que se les admita como hombres.



Hay un derecho que todos los humanistas que defendieron América fue “la libertad es un derecho natural y todos nacen igualmente libre” este principio universal logro y logra que se dé el reconocimiento a todos los hombres sin importar su raza, su creencia, su sexo. Al hablar de este derecho fundamental que se fue implantando a lo largo de América y que la bandera de los indígenas para defender su derecho primordial llevo a las luchas libertarias a todas las comunidades y reconoció al Otro como un ser semejante.



Es así que Marquinez se acerca a los diferentes planteamientos si los indígenas y después en su momento los negros eran considerados hombres y se les podía asignar ese reconocimiento. Es así que “todas las naciones son plenamente hombres y que esta doctrina debe ser reconocida y aplicada” y “que todos los humanos somos análogos o semejantes y que la semejanza implica el reconocimiento del Otro como Otro, la verdadera alteridad” y “todos los hombres somos igualmente hombres, por participar una común naturaleza o esencia especifica” la esencia de los hombres es la misma.



Así surge una serie de preguntas en las cuales los europeos y nosotros como latinoamericanos debemos preguntarnos y en la medida contestar, ¿Qué significa tener herencia indígena? ¿Tenemos una identidad propia? Y ¿nuestra identidad es genuina o por el contrario es una copia o re-presentación de la identidad española que todavía está inmersa en nuestras vidas? Esta serie de inquietudes llevan al hombre latinoamericano a intentar o porque no, a evidenciar el interés que tiene por superar su estado de niñez tal y como lo plantea Kant, es así que al hablar del reconocimiento que hacen los Otros, en este caso el europeo, nosotros mismos debemos reconocer e identificar cual es nuestra identidad, ya que no puede ser otro a quien le deleguemos la función de decirnos cuál es nuestro verdadero ser.



No le podemos delegar el objetivo o la función de saber quiénes somos. Como ciudadanos y participes de una sociedad, en nuestro caso como colombianos, debemos partir por preguntarnos si nos identificamos y reconocemos y por consiguiente reconocemos e identificamos al Otro y el Otro a la inversa. Tomando el término "identidad" como base plantea la unicidad o multiplicidad de identidades, el conflicto de la diversidad en relación con la fragmentación social y económica, la construcción de la personalidad, la identidad nacional como construcción social y la construcción de las identidades en sociedades multiculturales por la tendencia nacionalista o por la tendencia cosmopolitismo o universalista.



Para hacer mayor claridad los procesos que se llevaron en América fueron relativamente claros ya que trajeron consigo la identificación y en cierta medida los conceptos de víctima, victimario y alteridad. El término que más se ajusta al momento es el de alteridad, ya que permite el reconocimiento del Otro, ese otro que puede con su mirada y su presencia puede convertirme en sujeto y en objeto, y viceversa. Es así que al reconocer en otro la diferencia, la semejanza y la igualdad, el hombre supera esa etapa víctima o victimario ya que al percatarse de la presencia del Otro lo identifica y le da un rasgo fundamental.



A continuación intentaremos dilucidar algunas respuestas a estas inquietudes, al referirnos al tema de la identidad y si esta es propia, quiero acercarme al problema de la identidad latinoamericana y si aun tenemos una dependencia con nuestros conquistadores. Los españoles al llegar a América trajeron una serie de creencias, ideologías, enfermedades e identidades. Lo que trajeron en su medida fue bueno y/o malo (no es cuestión para discutir esos aportes), pero al hablar de la dependencia que nuestra cultura mantiene con los españoles, hemos llegado a seguir dependiendo de una cultura española ya que hemos conservado tanto su idioma, su cultura, sus creencias y hasta su forma de pensar, esto ha llevado al hombre latinoamericano a cuestionarse sobre el origen de su identidad y si al fin y al cabo este hombre tiene un verdadero ser latinoamericano.



Reconocer al otro y reconocerme es el primer paso para la construcción del respeto que se ha intentado construir a lo largo de los siglos en los países americanos. Es así que se busca fundar en dos valores fundamentales el discurso sobre la identidad: el respeto y el reconocimiento. Estos términos van conjuntamente ya que no se pueden separar ya que son “una exigencia ética imperativa”. No podemos desligar que estos dos principios son la base para la construcción de las constituciones, donde a los individuos se les garantiza estos dos derechos fundamentales como los son el respeto y el reconocimiento como personas libres. Este hombre ya al ser reconocido crea o pertenece a una cultura y la entendemos de la siguiente manera “la cultura no da nunca la medida de todo lo que puede o quiere ser una persona humana” nos apoyamos en los estudios del profesor Betancour-Fornet el cual parte de la cultura de origen del individuo en donde se observa la relación de pertenencia del hombre con una cultura, en este caso con su cultura de origen, pero aquí cabria preguntarnos ¿cómo lograr articular las tradiciones con lo moderno para que se respete y se reconozca la cultura o la individualidad? Intentar articular las tradiciones (lo viejo) y lo moderno dentro de una cultura puede ser un camino largo y arduo ya que lleva consigo una serie de problemas como la libertad y hablar de una cultura grupal parece ser que la cuestión no se resuelve de manera sencilla y clara. Al intentar explicar porque el individuo busca su reconocimiento y el respeto de los demás y está en búsqueda de una cultura propia la cual no es más que una serie de culturas de origen o como lo plantea Betancourt “identidad biográfica personal”.



El hombre siempre ha intentado responder la pregunta sobre ¿qué es ser libre? O ¿Qué es la libertad? Y ha expresado que la libertad no es más que hacer lo que se quiere el hombre siempre ha tenido esta incertidumbre por pretender entender lo que es la libertad. Para contextualizarla dentro de nuestro trabajo, nos referiremos lo que para los indios era esa libertad y la unión que se tenía con la naturaleza para así generar esos dos principios fundamentales: el respeto y el reconocimiento. Para los indígenas era la base de la sociedad y de su vida.



A manera de conclusión, la identidad latinoamericana se ha venido construyendo desde la etapa paleoindia, desde ese momento en que los primeros indígenas se trasladaban por toda América iban desplegando y dejando un legado de su cultura y que a mediados de 1492 se fue perdiendo y parece que a lo largo de los días, años, siglos se ha ido distorsionando hasta volver a buscar la verdadera identidad. La identidad la debemos construir todos sobre la base del respeto y el reconocimiento del Otro para así lograr que no sólo Colombia sino toda América o Latinoamérica tengan y se apropien de su cultura y construyan como tal su identidad.



No sólo se debe construir un país sino que el hombre latinoamericano debe estar dispuesto a respetar las semejanzas, diferencias e igualdades entre los hombres. No creer que sólo prima lo individual sobre lo grupal o viceversa, ya que debemos aceptar y respetar las diferencias con otros sujetos entiendo que cada uno es un universo distinto al mío pero que al fin y al cabo pertenecemos a una misma cultura que nos identificamos, que nos diferenciamos y que compartimos ciertos ideales que van a llevar finalmente a la construcción de un mejor país y/o identidades nacionales.
El deber del ciudadano en la actualidad. Aproximaciones a la

Construcción de justicia transicional.
por: NELSON SERRANO
Para iniciar nuestro trabajo debemos comenzar por aclarar cuál va a ser la metodología, en primer momento analizaremos desde la hermenéutica el texto de Carlos Vaz Ferreira Moral para intelectuales. Segundo, analizaremos los aportes que nos puede dar Vaz Ferreira en cuanto a la aplicación de la moral en términos de justicia y por último realizar una propuesta en relación con la justicia.



La obra de Vaz Ferreira Moral para intelectuales, es un curso que se realizo en 1908 en la universidad de Montevideo en donde plantea una serie de cuestionamientos acerca si se debe o no enseñar la moral. Vaz Ferreira intenta dilucidar el problema de la moral en su época y a sí presenta a consideración esos problemas especiales que crea la vida intelectual; discutir la enseñanza de la moral: si se puede o no crear sentimientos morales y si se pueden cumplir o no los deberes morales.



Su texto recoge una serie de planteamientos a lo largo de su época y es así que nos basaremos en algunos de los capítulos que logran fundamentar el deber moral en relación a la justicia y como a partir del método hermenéutico se analiza esa relación. Para comenzar Vaz Ferreira nos plantea cuales son los deberes de los ciudadanos y los ubica en dos funciones: 1) ocuparse de la política y 2) no ocuparse exclusivamente de la política . Los ciudadanos que pertenecen a un Estado están en la obligación de ocuparse de la política y es así que planteamos la siguiente pregunta ¿Cómo hacer para que el ciudadano se interese por la construcción de políticas justas y que censure a los que actúan mal dentro de la política? Y ¿se sacrifica la moral en pro de un bien público (en este caso, a la justicia)? Es así que al intentar resolver una cuestión tan compleja como esta y trasladarlo a la justicia y llevarlo a un contexto como el colombiano.

Si el ciudadano se relega a dejarle sus funciones a otros sujetos para que decidan por él se puede considerar que está retrocediendo o por el contrario que está abandonando sus responsabilidades con el Estado. El ciudadano no puede pretender siempre delegarles sus decisiones a otros quienes en su momento dictaminaran lo que es o no es la justicia, el bien o el mal, el moral etc.



El ciudadano al cual no le interesa la vida pública, en el sentido de participación en ella, le permite a los otros tomar decisiones que son cruciales para la construcción de un Estado el cual no puede delegar sus funciones a unos pocos, si no que la idea es que el propio ciudadano (el del común) y todos aquellos que forman el Estado estén en la capacidad para fundamentar esos conceptos. es extraño que después de varios siglos de la Independencia de América y sus diferentes países cuando se dio la libertad y los gobiernos se conviertan en democracias ahora sea el ciudadano quien delegue funciones a unos pocos y después se quejen de que no exista consenso para la construcción de país. Existe en esta actitud del ciudadano una inutilidad (Ferreira, 307) y se le reprocha la actitud ante la política pero cabria preguntarnos y preguntarle a la audiencia y al público en general ¿Por qué el ciudadano no se interesa en la política y les confía importantes decisiones a otros?



Un bien mayor merece que los demás se corrompan para así lograr un beneficio. Una posible respuesta que yo encuentro es que los ciudadanos no encuentran en el trabajo publico una gratificación, si no por el contrario como lo señala Vaz Ferreira “que nuestra vida material no dependa de la política. Cualquier cosa, un empleo inferior idiotizante, un trabajo manual cualquiera, de los más penosos, vale más que una situación semejante” (264) para muchas personas este deber que se tiene con el Estado y la sociedad es preferible no realizarlo y es mejor realizar cualquier otra actividad que no conlleve este malestar. Cabria entender la motivación o el desprecio que se tiene por la vida política o publica a la cual en su momento apoya o no pero que después critica.



Un ciudadano al observar a un político actuar, ha visto a lo largo de los años como se ha corrompido la idea del servidor público “los servidores públicos están al servicio del Estado y de la comunidad; ejercerán sus funciones en la forma prevista por la Constitución, la ley y el reglamento” y como este ha vendido su decencia en pro de un bien público, para nuestro fin es necesario definir desde el derecho que es un bien público “Los bienes públicos son de acceso universal, propiedad que puede tomar dos formas. Primero, no suscitan rivalidades, es decir, el hecho de que una persona o empresa utilice un bien público no impide su uso, en parte o total, al mismo tiempo por otros. Segundo, son de uso no competitivo, es decir, es imposible, sin imputar costos prohibitivos, impedir su uso por parte de los individuos. Ejemplos claros de bienes públicos serían: las ondas de radio y la defensa nacional” .



El servidor público al estar en servicio del Estado y de la comunidad no podrá incumplir con estas responsabilidades que el pueblo quien lo escogió o por merito propio se le delegaron y que no puede abandonar. Si aquellos en los que confiamos y elegimos para que nos representen sacrifican sus ideales y su moral a favor de un bien que pueda beneficiar a todo un pueblo serán respetados y queridos los otros por el contrario serán despreciados.



Aquí tendríamos que hacer una acotación ya que sólo nos referimos a la situación del ciudadano pero no hemos mirado la situación o intención del servidor público y/o político ya que él en cierto sentido está tomando la vocería de aquellos que han olvidado su deber con la sociedad. Desde el punto de vista del servidor público el está actuando de acuerdo a los intereses de aquellos que lo eligieron o por sus propios intereses, si al ser elegido encuentra que para conseguir algunas de las cosas que prometió debe sacrificar su moral y su integridad para conseguir un bien mayor él lo hará y si este bien es la justicia y logra la equidad para todos es un servidor público que realmente a cumplido con su deber.



Los hombres han sacrificado mucho a lo largo de la historia para la construcción de los diferentes conceptos como verdad, justicia, democracia etc. Primero, definiré lo que se ha entendido por justicia desde la academia, por ejemplo; desde Aristóteles en su ética a Nicomacó el entiende que la justicia es “todo el mundo está de acuerdo en llamar justicia a esta cualidad moral que obliga a los hombres a practicar cosas justas, y que es causa de que se hagan y de que se quieran hacer. La misma observación puede hacerse respecto a la injusticia; es la cualidad contraria, que es causa de que se hagan y se quieran hacer cosas injustas” o “lo justo será lo que es conforme a la ley y a la igualdad, y lo injusto será lo ilegal y lo desigual.” La justicia en los diferentes ámbitos de la vida colombiana y global han llevado a los ciudadanos a redefinir y distinguir lo que para ellos es la justicia y como esta se aplica a los diferentes contextos. La jurisprudencia colombiana ha definido la justicia, en nuestro caso la justicia transicional como la que “abarca toda la variedad de procesos y mecanismos asociados con los intentos de una sociedad por resolver los problemas derivados de un pasado de abusos a gran escala, a fin de que los responsables rindan cuentas de sus actos, servir a la justicia y lograr la reconciliación»



El sacrificio que realizan los servidores públicos puede considerarse una ilusión que lleva a que el ciudadano confié en ellos y los respete porque se cree que están cumpliendo con la representación de un pueblo pero si lo que predican no se aplica y ese sacrificio que profesan simplemente fue una ilusión que llevo a los ciudadanos a no volver a confiar en sus representantes ya que pierden la ilusión sobre lo que es la construcción de un país y la reivindicación de los conceptos de justicia y reparación de los distintos actores dentro del conflicto.



Ahora, los estándares morales que sirven de guía para los diferentes individuos que conforman un Estado. Para algunas culturas al hablar de los estándares y en nuestro caso al referirnos a la justicia, suscita una serie de interrogantes e interpretaciones de los diferentes conceptos. En el caso de la justicia y la justicia transicional se han presentado diferentes concepciones, soluciones y estándares en los países, es así que en países que han pasado por una transición de la guerra a la paz o de regímenes autoritarios a democracias todos tienen cosas en común pero la solución y la transición no lo son. En culturas con pensamiento machista es permitido maltratar a la mujer y aplaudido por toda la comunidad, es el caso de la tribu Yanomamo de Venezuela, o por el contrario, los Mbuti del Congo, en donde la reivindicación de la mujer y de la justicia involucra a toda la comunidad.



Los estándares que una sociedad impone o incluye para hablar de justicia los ha tomado en mayor parte de los textos religiosos de los cuales ha fundamentado las constituciones de los diferentes países. Si fundamentamos la justicia en la “ley del taleón” en donde el ciudadano decida cobrar por propia mano la justicia donde quedaría como tal ese consenso para la construcción de la misma.



Para ir cerrando como tal se plantean unas posibles soluciones en las cuales se intenta responder a las diferentes inquietudes y al tiempo generar otras. Se puede o no sacrificar la moral por el bien de todos, esta inquietud o aseveración ha marcado en gran medida el camino del servidor público ya que este es el abanderado de los ciudadanos porque están representando a un colectivo el cual los elije. Ese sacrificio tal y como lo decíamos en líneas anteriores puede ser visto por otros como objeto de admiración o por el contrario de desprecio ya que al fin y al cabo el ciudadano como lo plantea Vaz Ferreira “creerse indispensables al interés público” (Vaz Ferreira, 310)



El hombre del común, el ciudadano, se debe interesar en la construcción de los diferentes conceptos de justicia y verdad para que salga de los ámbitos educativos (especifico) y se convierta en algo global (universal). Cada uno de los actores que conforman un país deben ser participes en la construcción en primer lugar de ciudadanos y servidores públicos que actúen rectamente y bajo estándares morales claros para que cada uno de ellos entienda la importancia que tiene en la valoración edificación del concepto de justicia. La justicia la construimos todos, no dejando que otros decidan por nosotros lo que es o no pero si al observar que un servidor público falla y que busca su interés personal decidimos relegar a un segundo plano la política estamos simplemente dejando de lado lo que realmente nos interesa para la cimentación de este y otros conceptos.



Todos debemos participar de la política pero en la construcción de política en donde todos los actores que participan en un Estado estén de acuerdo para la formulación de políticas justas. Nosotros como ciudadanos tenemos un deber moral y ético “nos referimos con él a los mandatos y obligaciones

mediante los cuales modificamos nuestra conducta y, en general, al

conjunto de exigencias que conforman nuestra praxis cotidiana” cada uno de nosotros estamos cumpliendo un deber con nuestra sociedad para hacerla más justa y clara ya que somos quienes elegimos a los representantes públicos los cuales están en esa posición para ser nuestra voz y nuestro voto para lograr la equidad.



Al igual que la participación en la política el ciudadano debe ser partícipe de la construcción de la justicia, es él quien desde sus vivencias y desde cualquier área del conocimiento aportar para la construcción y como lo hemos repetido estas apreciaciones no se pueden quedar en el ámbito académico sino que tiene que ser mutuo ese intercambio de opiniones y conclusiones sobre lo que es y será la justicia en Colombia y no dejar o permitir que organizaciones internacionales implanten los términos de justicia, paz y reconciliación.

REVOLUCION DE LOS COMUNEROS

REVOLUCIÓN DE LOS COMUNEROS.
por: NELSON A. SERRANO A.
El movimiento comunero que sacudió el Nuevo Reino, fue precipitado por las innovaciones que introdujo la Corona española en su orientación política y económica, tendientes a robustecer su poderío político en cuanto a mayores rentas fiscales y estas impulsadas desde las reformas borbónicas en pleno siglo XVIII. La acentuación de la parte económica en las alzas, reorganización de estancos y los diferentes monopolios esto fue uno de los problemas que generaron que la chispa de la insurrección y a que las protestas vayan en aumento, ya que la propuesta hecha por España venia a recrudecer las difíciles condiciones de vida de los más oprimidos “las reformas borbónicas logran cambios paulatinos y pretendieron establecer mejoras dentro de una estructuración, sin transformarlo”.

Pasaremos a revisar lo concerniente a lo que sucedió antes de la revuelta comunera. Potencias como España, Inglaterra, Francia y Holanda están en una lucha por el poder hegemónico tanto en el plano económico y el político militar. España en pleno siglo XVIII continúa usando sus colonias: para extraer metales preciosos y así seguir en la carrera hacia la hegemonía; en las colonias era donde vendía sus manufacturas. La competencia que tenían estas potencias por la hegemonía fue llevando a que España fuera perdiendo esa batalla ya que no logro estar a la altura competitiva en económico y político lo cual lo llevo a seguir manteniendo las colonias de las cuales extraía el oro.

Las medidas borbónicas tendientes a orientar la producción de las colonias de acuerdo con las necesidades de la metrópoli estuvieron encaminadas a: incrementar los ingresos fiscales y rematar los resguardos y la creación de rentas estancadas “así como la pretensión de destruir el creciente poder de los criollos dentro del aparato burocrático tuvieron el poder de agudizar las tensiones sociales” (AGUILERA, 1985, 22) estos problemas llevaron consigo la inconformidad de las diferentes colonias.

Hay tres momentos según los estudios realizados por Aguilera Peña que habla sobre cómo se da el movimiento comunero desde Colombia hasta el Paraguay y de importantes personajes de la revolución tales como Juan Santos Atahualpa en Perú (1742), Francisco León en Venezuela (1749-1751), Túpac Amaru en Perú (4 de noviembre de1780- 18 de mayo de 1781) y el cual fue nombrado como el “Rey de América”; José Leonardo Chirino y José Caridad González, estos dos son negros libres que proclamaron la libertad de los esclavos y la abolición de los impuestos. En primer lugar, existía en dicha región una masa excedente de población que no encontraba acomodo dentro de los sistemas de trabajo existentes. En segundo lugar, el incremento demográfico producía escasez de alimentos. En tercer lugar, hubo en el año de 1776, una fuerte depresión económica que afecto a todos los sectores sociales en diverso grado “a los terratenientes y pequeños propietarios porque le redujo su propiedad, y a los desheredados por cuanto debieron soportar una hambruna y una epidemia de viruela.”(AGUILAR, 81)

En el inicio del movimiento, los insurrectos de 1781 tuvieron conocimiento de que se estaba presentando un movimiento anticolonial en la América española: el cual fue escrito en un pasquín el cual fue circulando y donde resumía las causas los objetivos del alzamiento:

“Con qué animo, que gente en contra nuestra,

Que no hay, por Dios, me atrevo a asegurarlo,

Pues Quito, Popayán y su palestra

A Tupac Amaru gritan por amarlo

Por no tener acaso en esta diestra

Alguno a quien poder patrocinarlo.

Con qué si nosotros no amamos la opresión,

¿Quién contendrá nuestra resolución” (AGUILERA, 1985.23)

Gracias a Plata que escribió en forma de verso este pasquín “Cedula del Pueblo” el movimiento tuvo una fuerza que el propio gobierno español no pudo imaginar. Fue así que nació el movimiento anticolonial, este se dio en 1781 pero tuvo unos antecedentes de los primeros grupos anticoloniales como los de Vélez (1740) y Neiva (1767).

Al intentar dilucidar las causas y consecuencias que llevaron a que la insurrección tuviera tanta fuerza hay que remitirnos a uno de los grandes problemas que va a circundar este proceso y es la tierra. Con el aumento de la población se dio la escases de alimentos y esto trajo consigo otros problemas económicos y políticos. También que la enajenación de los resguardos indígenas trajo esos problemas, esto llevo a que el costo de la vida de los asentamientos como es el caso del Socorro, San Gil y otros corregimientos se aumentara el precio de los alimentos y víveres de primera necesidad.

La tierra genera una guerra entre dos sectores que son los poseedores y los desposeídos. El poder adquisitivo de los terratenientes y de los pequeños productores se vio afectado ya que estas tierras pasaron a quedar en pocas manos y otros terratenientes aprovecharon los primeros enfrentamientos para comuneras y los terratenientes se unen al movimiento comunero como forma de protesta contra los corregidores y así compraron a bajo precio o se apoderaron de esas tierras ya que logro que unos pocos poseyeran toda la tierra y aquellos evitaba que pudieran expandir sus empresas agrícolas y por último, la unión que se da entre los distintos grupos como los campesinos, arrendatarios y jornaleros.

La secuencia de acontecimientos que generaron como tal la revuelta de 1781 según Aguilera estuvo dividida en tres momentos que se iniciaron: del 16 de marzo al 18 de abril, en donde se paso de la protesta tumultuaría a la organización de la rebelión con la elección de una jefatura única. Se da la alianza de los diferentes grupos sociales. El segundo momento comprende del 18 de abril al 7 de junio, donde se aprueban las capitulaciones y donde se demuele el sistema de explotación colonial. Y por último, el que comprende del 7 de junio al 13 de octubre, donde se polarizan las fuerzas sociales en razón de sus intereses, es aquí donde los jefes acaudalados reprimen las protestas y los jefes de los oprimidos apoyándolas. Todos estos acontecimientos fueron la expresión de los grupos sociales en conflicto interno, y externo con el sistema de dominación colonial.

Ahora pasaremos a identificar las dos alas de los comuneros y cuáles fueron los principales capitanes que favorecieron la revolución de los comuneros. En primer lugar el ala de los capitanes terratenientes aquellos quienes poseían tierras y tenían cierto poder económico. Estos eran escogidos o elegidos por su poder de adquisición o por ser los que representaban bien a la comunidad. La segunda ala es la de la capitanía popular aquella que estaba representada por campesinos, jornaleros y algunos productores de tabaco y aguardiente pero con la diferencia de que no poseían grandes terrenos y sus tierras eran limitadas, esta ala está por debajo de los terratenientes y fue como tal la que rompe con el dominio de los españoles y es el ala que genero los grandes cambios.

El movimiento comunero tuvo gran fuerza en el Santander y fue allí que se dio posesión a los 45 capitanes santandereanos que representarían el levantamiento comunero de 1781. Algunos de ellos tan reconocidos por sus aportes e influencia tales como:

Actividad económica y política de los capitanes de la fracción elitista de la región del Socorro

# capitanes comerciantes hacendados propiedades varias esclavista rentistas reales empleados

1. F. Berbeo X X X X

2. A. Monsalve x x x xx x

3. F. Rosillo x x

4. R. Ramírez xx

5. J. Estévez x

6. S. Plata x x x x xx x



De esta forma se reflejan las actividades de los capitanes de la insurrección pero hay algo que el autor nos comenta y es una crítica que el realiza y es que muchos de estos capitanes cometieron delitos como favorecer a sus familiares y amigos en la adjudicación de contratos u otros servicios. Ese poder que le dio la elección que tuvieron o en algunos casos como aparecen en las actas de las notarias muchos de ellos en el frente apoyaban la revuelta comunera pero en el otro lado creían que si esta fallaba estarían con el favor del Virrey. Lograron beneficiar a la gente cercana a ellos tal es el caso de Juan de la Cruz Rueda quien fue sub-factor encargado de la renta de tabaco de Zapatoca de 1776 a 1783, tiempo en el cual también mantuvo contrato para transportar la hoja de esa población y su distrito hasta Santafé. En 1783 era depuesto de su cargo al comprobarse que las cargas de tabaco que acopiaba de la sub-factoría de Zapatoca (zona legal de cultivo) eran entregadas con faltantes y fácilmente se descomponían. Contabilizaba las pérdidas de ese año en el distrito del Socorro, Zipaquira, Tunja faltando los datos de Santafé y Puente Real de Vélez, se registraba un total de 11850 libras (Aguilar, 56) así como Rueda hubo otros capitanes que salieron impunes de las ofensas ya que sus cuñados o familiares que ostentaban cargos públicos intercedían a favor de ellos.

Aguilera también refiere a las condiciones y al poder que estos capitanes tenían al enlazarse con otras familias de terratenientes los cuales respaldaba su poder un ejemplo de esto lazo familiar de 4 capitanes de la insurrección “el capitán Salvador Plata era de la esposa del generalísimo Juan francisco Berbeo; un hermano de Berbeo era casado con una hija de Juan Maldonado de la Zerda; la esposa de éste era tía de Antonia Cecilia de Fernández, madre del capitán Francisco Rosillo. Este último era primo de la esposa del capitán Antonio Monsalve.” (Aguilar, 59). Los capitanes interesados en perpetuarse y en “limpiar la sangre” se enfrascaban en luchas que podían durar años con otras familias de capitanes por el hecho de defender el honor y la valía de su familia, caso del uso del Don, para demostrar a los plebeyos hasta donde serian capaces de llegar por el respeto a su posición social.







BIBLIOGRAFIA.

AGUILERA, Mario. Los comuneros: guerra social y lucha anticolonial. Universidad Nacional de Colombia. 1985.



LA RESPONSABILIDAD SOCIAL COMO NEO-EXPRESION DE MOVIMIENTOS SOCIALES. JOSE OBDULIO CURVELO HASSAN

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL COMO NEO-EXPRESIÓN DE MOVIMIENTOS SOCIALES





Introducción:

Desde hace varios siglos atrás se han encontrado una diversidad de expresiones de movilización de la sociedad civil los cuales dan cuenta del descontento y malestar de los asentamientos humanos , del grito de ellos-as contra las opresiones cada vez más generalizadas y estructurales por parte de quienes tienen el poder, como bien lo dice una de las canciones, cargadas de protesta por cierto, por parte de la ya fallecida guarachera de Cuba Celia Cruz “para aquellos que usan las armas (bua), para aquellos que nos contaminen (bua), para aquellos que hacen la guerra (bua), … para aquellos que nos maltratan (bua), para aquellos que nos contagian (bua)” .



La letra de la canción de Celia Cruz es una de las tantas maneras como se ha llevado a la esfera de lo público las implicaciones de un sistema económico rentista, de un Estado corrupto, de una ciudadanía que ve en la política un ejercicio inoperante y estéril incapaz de atender sus pretensiones, una tecnocracia indolente, un medio ambiente cada vez más deteriorado que pone en vilo la vida humana y un sentimiento de violencia generalizada bajo una noción de seguridad. Estas exigencias han llevado a la sociedad civil a unirse por intereses, a movilizarse, en otras palabras a formar grupos y movimientos sociales, con el único propósito de lograr su reivindicación, se trata de un proyecto que apunta a cambios significativos en lo cultural, que sea capaz de animar la vida social e individual.



Así, puede afirmarse que los movimientos sociales, constituyen no solo una marcha, una protesta, sino una apuesta hacia una visión amplia del mundo, por ello debe leerse como un todo y no como especificidades, en este orden de ideas, el escrito trata de responder como interrogante ¿Cuáles son elemento que hacen considerar a ciertos grupos de la sociedad civil como movimientos sociales? Para ello se estructura el escrito en tres apartados el primero de ellos hace una revisión de la literatura acerca de los movimientos sociales, el segundo, discurre alrededor de los hechos y eventos que dinamizaron los movimientos sociales en América Latina; finalmente el tercer apartado, toma el fenómeno que se conoce como “Responsabilidad Social” y se intenta dar cuenta si el mismo pude considerarse o no como movimiento social.



Con relación a su metodología el escrito tiene un orden trasversal descriptivo, en tanto y, pese a hacer un recorrido histórico/cronológico, los mismo se dan en una sola espacio/temporalidad concreta con el único propósito dar a conocer los elementos que dinamizaron los movimientos sociales (caso América Latina) y, desde ello realizar el análisis de un hecho concreto “la Responsabilidad Social” sin conllevar a una manipulación deliberada de esta información. En términos de pertinencia, innovación e interés la esencia del escrito posibilita el desarrollo de las teorías del mi propuesta de investigación que aspiro desarrollar en el marco de la maestría en Filosofía Latinoamericana la cual curso al interior de la Universidad Santo Tomas, denominada “La Responsabilidad Social como una determinante en el tratamiento del deber moral de los entes (organizaciones, corporaciones y empresas) en América latina”.



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Revisión de la Literatura acerca de los Movimientos Sociales



La noción de Movimientos Sociales está muy estrechamente relacionada con la historia social; la lógica bajo la cual subyace la afirmación es sencilla usted está tranquilamente sentado en un sillón y de repente alguien le pincha automáticamente usted se mueve, brinca, en este orden se entiende que los movimientos sociales son "desafíos colectivos planteados por personas que comparten objetivos comunes y solidaridad en una interacción mantenida con las elites, los oponentes y las autoridades" .



En este apartado se hace una aproximación conceptual a la noción de Movimientos Sociales acudiendo a dos enfoques claramente establecidos, uno desde lo histórico que intenta identificar la forma como la misma se configuró y, el otro, tan importante como el anterior, sus tendencias contemporáneas. Para este propósito me fundamentaré en la obra de Juan Alberto Cortés Gómez, “tras lo social y lo cultural: la interculturalidad como manifestación de los movimientos sociales”, la cual reconstruyo con el objeto de develar como los movimientos sociales son hoy un camino de resistencia a través de los cuales se busca la libertad y la justicia, es decir, se presentan como una alternativa válida para poner a la gente en condiciones igualitarias .



Los movimiento sociales no son un grupo de personas que se reúnen para protestar o lanzar consignas, tal lo evidenciamos en al inicio de este apartado se caracterizan por tener un enfoque estructural y proyectado en el tiempo, sus objetivos son comunes y mantienen elementos de identidad que dinamiza sus ideales. Respecto a lo primero, el desafío colectivo, quiere decir que el eje centran bajo el cual desarrollan su acción no es individual, sin que ello desconozca la existencia de algún líder, el interés es siempre una acción de grupo contra la estructura dominante. Ante esta anotaciones se precisa que cuando los movimientos sociales desarrollan marchas o acciones públicas las misma no constituye un fin en sí mismo, sino son una estrategia bien sea de visibilización o de consolidación de la unidad de los actores .



Para ilustrar este respecto encontramos algunos ejemplos de movimientos sociales que dan cuenta de la prelación de la acción colectiva: 1) el repertorio comunitario en Europa, 2) los motines de subsistencias, 3) el surgimiento del movimiento social en Gran Bretaña (Católicos, Protestantes y Parlamento); como vemos es una gama diversa de problemas y factores los que han incidido tanto en el surgimiento como en la construcción de la urdimbre existencial del Movimiento Social, los cuales hacen se haya hecho extensivo a todo el mundo .



Debe precisarse que los movimientos sociales, de la manera como hoy lo entendemos, tienen sus orígenes durante el desarrollo industrial, ocasionado por el surgimiento de las clases sociales adscrito ahora al sistema económico:



Los movimientos sociales contemporáneos, dentro de su giro pragmático de una construcción de lucha de clases, enmarcada en el sistema económico industrial, a un desplazamiento del mundo de vida y la cotidianidad, en donde la heterogeneidad de los movimiento es común denominador; han generado una ampliación del espectro político en donde su nueva herramienta de acción son los nuevos códigos culturales

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Así, y según Cortés Gómez ellos han dado un viraje a la forma de hacer política llevando a una fusión entre la cultura política y la política en la cultura, por lo que su construcción se hace apelando a los significados e identidades culturales. Se puede afirmar que en inicio los movimientos sociales eran los indígenas, los negros y los campesinos, dado que un elemento cultural fuertemente arraigado que garantizaba la adhesión y la lucha por ideales comunes. Tras esta aseveración se podría preguntar ¿son posibles hoy día los movimientos sociales en medio de sociedades tan liberales e individualista? La pregunta se dota de pertinencia dado que los niveles de confort que han logrado la sociedad aíslan cada vez más al sujeto de los espacio de interacción con sus congéneres, por citar un ejemplo, hace apenas dos (2) década ir a cine es un buen plan, hoy día a casi nadie suele interesarle resulta más atractivo estar en la comodidad de la casa y sin la bulla que pueda provocar otro cine.



Para Cortés Gómez hablar hoy día de movimientos sociales implica posicionar el discurso alrededor del hecho de que el modo de ser de la cultura ha cambiado y, con este cambio la forma de accionar de la movimientos sociales en la cultura misma. El hecho de que un indígena use un black berry, un portátil de tacto, una camioneta cuatro por cuatro y acompañado de dos nenas tipo Natalia Paris no quiere decir que deje de ser indígena ni tampoco que haya abandona su ser en el mundo desde su naturaleza de indio; lo que debe rescatarse es la manera como cultura pasa a ser un campo de consolidación de la resistencia y de la lucha social, que favorece las acciones en procura de la reconfiguración del estado y del posicionamiento político de estos grupos étnicos:



…este accionar de los movimientos sociales que en un primer momento se identificó en “grupos indígenas, étnicos, ecológicos, de mujeres, de homosexuales y de derechos humanos” (Álvarez, 2001: p.24) ha volcado su práctica a los movimientos urbanos de toda índole, de manera que las reivindicaciones urbanas se enclavan, en medio de la búsqueda de reconocimiento y satisfacción de necesidades básicas como apuestas culturales



En este orden de ideas puede afirmarse que la noción de adhesión de los movimientos sociales en la actualidad se da por reivindicaciones alrededor de lo pluriétnico lo cual encuentra en lo simbólico la carga más significativa de dinamización de sus luchas, es decir, se da una confluencia en la diferencia y no en la homologación de las mismas, haciendo de la autonomía y la autodeterminación un eje transversal. Todo lo anterior da cuenta que hablar de movimientos sociales hoy encara fenómenos como la multiculturalidad, la cual y, pese a opiniones adversas a ella, se considera como un reconocimiento a la pluralidad cultural tendiente a garantizar un relativo respeto, situación sensible dado que para algunos analista y versados en el tema de los movimientos sociales ello constituye la homologación de las diferencias para la aceptación, al respecto Cortés Gómez, cita a García:



Su punto de partida es la valoración positiva de las diferencias culturales. Esto implica, consiguientemente, aceptar y fomentar la diversidad, en un marco que excluye la unificación y, sobre todo, la coacción para conseguirla […] el objeto es lograr una cohesión y una convivencia pacífica y positiva en una sociedad cultural



Dicho reconocimiento, como se observa en García, citado por Cortés Gómez, es sensible respecto a lo ético y a lo político. Con relación a lo ético invisibiliza la reflexión de hábitos y costumbre acorde a patrones culturales específicos en tanto yo tolero al otro/lo otro en la medida a que el siendo diferente confluye conmigo en unos mínimos. Lo segundo, en lo político en tanto genero un plano social para su acción el cual es diferente al mío, por consiguiente, participa en esa mínima parte y esa parte a su vez hace parte del todo, pero ese todo en última no reconoce las partes mínimas.



Tratare de ser un poco más explicito con este planteamiento y citare el caso de las discotecas GAYS nosotros reconocemos que existe una diversidad sexual, cada quien es libre de escoger su orientación sexual, no obstante imaginémonos la reacción en una discoteca “heterosexual” de los asistentes a la misma de una pareja del mismo sexo “homosexual” de durante toda una noche se dedican a disfrutar la velada con manifestaciones permanente de pasión sensual. Este es el mejor ejemplo para entender la multiculturalidad aceptamos los GAY en tanto ellos tienen su lugar (chapinero), su rumba (Teatron) y su vida (barrios especiales donde se aglutinan)



Así, se puede afirmar que tanto en lo ético como en político existe una negación de la diferencia, se niega la existencia del otro/lo otro, por lo tanto lo que hace la multiculturalidad, es que quienes históricamente han sometido a la exclusión o invisibilización a los otros les abren un espacios para que sean reconocidos pero dicho reconocimiento siempre lleva un estigma, por ejemplo, participación en el congreso de la republica de las minorías étnicas, por tanto lo que en términos reales encaramos es una neo-subordinación con la misma estructura que históricamente ha estado establecida. Desde allí entendemos por qué Cortés Gómez concluye que la multiculturalidad es una ilusión que terminó en desencanto, pues su filosofía es la misma del discurso colonizador, que tiene como propósito tomar la alteridad para subsumirla y cooptarla .



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Conclusiones por Conclusiones:

1. Los movimientos sociales implican una manera de hacer política la cual se soporta en demandas e identidades colectivas.



2. Hablar de Movimeintos sociales presupone reconocer que la existencia de conflictos sociales y de la acción colectiva, los cuales están estrechamente relacionados con la formación de los Estados y las transformaciones económicas en el mundo contemporáneo



3. Los movimientos sociales de hoy se unen con identidades multiples las cuales se articulan por una identidad permeada por la acción colectiva a través de redes de comunicación, concensos acerca de la percepción de la realidad, oportunidades políticas y formas de acción y rituales.



4. Los movimientos sociales inician acciones que se transforman en procesos. Por ello es frecuente su enfrentamiento a contrarios poderosos, por lo tanto sus luchas son proyectadas en largo plazo y tendiente a provocar modificaciones en las super-estructuras, así, "los movimientos sociales que han dejado una impronta más profunda en la historia lo han logrado porque consiguieron mantener con éxito la acción colectiva frente a oponentes mejor equipados" . Es cierto que en su gran mayoría los movimientos sociales tienen inician sus luchas con acciones episódicas pero ello no es lo que ha dado su cotegoria de movimiento social la misma ha obedecido a acciones prolongadas en el tiempo.



5. La noción de Multiculturalidad NO presupone el reconocimiento de la diferencia sino la homologación de la misma, por lo que propone como alternativa, tomando a Cortés Gómez, la Interculturalidad como alternativa valida en tanto la misma “se articula dentro de un proceso cobntra-hegemónico y de reconstrucción asumiendo el poder colonial, basando su accionar en una visión crítica, en tanto que entiende la cultura como parte sustancial del hombre, pero en tanto que la construcción social de la cultura es la que hace al hombre “humano”. En otras palabras, el hombre es el “ser humano” porque tiene facultad de construir su mundo, habitarlo y modificarlo, y en tanto campo del accionar social, la cultura sería ese construir mundo”

El Guion de la Posmodernidad


El Guion  de la Posmodernidad



Al principio  era la naturaleza, principio de absoluta verdad que podía ser aprehendido con la razón; nos deshicimos de la naturaleza y le entregamos nuestras esperanzas a Dios, pero sus voceros en la tierra le fallaron, así que volteamos a ver hacia nosotros mismos y edificamos una nueva Diosa  la “Razón Científica”  así la humanidad se encamino  en las ideas de libertad y progreso que viene con ella;  el nuevo sujeto histórico nacía y la historia orientaba la marcha de la humanidad; pero nuevamente le dimos la espalda a nuestra diosa y el pensamiento dejo de creer en la razón científica; a estas alturas del pensamiento ya no creemos en la naturaleza; Dios fue asesinado y el hombre  ha muerto.

Los referentes dados por la Modernidad son criticados y se confunde al sentido común, llevándolo de nuevo hacia un relativismo;  ahora todo vale, la ciencia fue derrotada y entre ellas la sociología, la historia llega a su fin, el sujeto histórico se fragmenta hasta desvanecerse y las dimensiones de orden económico  alienan absolutamente toda la realidad. La realidad misma y su forma de representarla entran en crisis.

La posmodernidad es fragmentación de la unidad y abandono de las totalidades; es un llamado a la afirmación de la pluralidad del pensamiento, un abandono de los límites  que se había conquistado con tanto ahincó en las diferentes ciencias, tanto blandas como duras. Es la muerte del hombre por los hombres; es relativismo del conocimiento; es un abandono de la búsqueda de la verdad que nos lleve a la felicidad y un acercamiento a la aceptación de las certezas que encaminan a  las felicidades.  ¿Es una aceptación de la falsa conciencia, una renuncia a la mayoría de edad Kantiana, un anuncio de liquidación del contrato social hobbesiano?

En su tesis principal Sousa(1998)  aclara que el proyecto de la modernidad nace antes que las dinámicas de producción capitalista dominaran la realidad;  afirma que su extinción se debe a dos factores fundamentales  a) superación y  b) obsolescencia; en el primero su argumentación asevera el cumplimiento de algunas promesas en exceso y en la segunda la incapacidad de la modernidad  de cumplir otras promesas, esto según Sousa llevara a la modernidad  a una crisis  o vacio,  a un proceso de transición, dando paso al nacimiento del nuevo Paradigma de la posmodernidad.(Sousa 1998)

La modernidad está sustentada desde dos postulados rectores: la regulación y la emancipación, consolidados cada uno por tres principios fundamentales, en el primer  postulado la regulación, serán sus principios: estado, mercado y finalmente por el principio de comunidad, autores como Hobbes, Locke, Rouseeau, serán autores principales en este compendio de principios conceptuales; ya a niveles de postulado de la emancipación este estará formulado desde tres lógicas de racionalidad; como primera tendremos la racionalidad  estético-expresiva de arte y la literatura, la segunda por la racionalidad moral-practica de la ética y del derecho y finalmente la racionalidad cognitivo-instrumental de la ciencia y la técnica. (Sousa 1998) “Como en cualquier  otra construcción, estos dos pilares y sus respectivos principios  o lógicas  están  enlazados  por cálculos  de correspondencia” (Sousa 1998, P. 88)

Para Sousa (1998) el proyecto  de la modernidad  camina junto a las dinámicas del capitalismo, pero no comienza al tiempo en los países capitalistas, por lo que Sousa propone periodizar en tres momentos  este camino mancomunado entre la modernidad y el capitalismo, el primer periodo será aquel que cubre todo el siglo XIX, periodo que llamara capitalismo liberal. El segundo periodo  iniciara a finales del siglo XIX y se verá más fuerte en los periodos de las dos grandes guerras y los 20 años siguientes a la II segunda guerra mundial. Este periodo estará bajo la denominación de capitalismo organizado.

Finalmente el tercer periodo plantado por Sousa (1998) dará inicio a finales de los 60, siguiendo una tradición alemana, como capitalismo desorganizado.

La caracterización que concebirá Sousa (1998) de cada uno de estos periodos estará direccionada hacia la congruencia de la relación con la Modernidad.   Los argumentos a los cuales Sousa acudirá serán en orden a periodo relacionado: a) Primer periodo: la modernidad  en lo social y lo político  fue un proyecto ambicioso,  y contradictorio, que llevaría a un déficit en el cumplimiento de sus promesas. b) Segundo periodo: existe excesivo intento por cumplir las promesas, incluyendo otras promesas contradictorias. c) Tercer Periodo: Momento de actual abandono del proyecto moderno pues el déficit, conducía que las promesas no serían  cumplidas.

Sousa (1998), declara:

El proyecto de la modernidad cumplió algunas de sus promesas y hasta las cumplió en exceso y por eso mismo hizo inviable el cumplimiento de las restantes. Estas últimas, en la medida en que su legitimidad ideológica permanece, o hasta se fortalece, tienen que ser repensadas y, más que eso, tienen que ser reinventadas, lo que solamente será posible en el ámbito  de otro paradigma, cuyas señales de surgimiento empiezan a acumularse. (p. 91).

Si decimos que el proyecto de la modernidad fracaso dice Sousa, bien sea porque se cumplió en exceso o quedo en déficit, podemos partir desde allí para  imaginar  un futuro mejor que el presente- esta relación entre lo moderno y lo posmoderno resulta  una relación contradictoria, es una situación de transición que contiene en si misma momentos de ruptura y continuidad, y quizás lo más importante de la postura de Sousa resulta,  que la posmodernidad es ambivalente  pues según él es contextual.(Sousa1998) “Basta, por ejemplo  distinguir los diferentes énfasis  del posmodernismo  en América, en Francia o en Alemania”(Sousa 1998, p. 121),  además que difiere de la multiplicidad de características que devienen  de un autor a otro.   Según  Sousa esta caracterización  desmesurada estará a disposición de los resultados mediada  por una tendencia hacia la contradicción (Moderno-posmoderno). (Sousa1998).

“El paradigma emergente  es intersticial  en el modo en que se piensa y se piensa de él siempre ahoga en la realidad de los contextos en que se practica” (Sousa1998, pág. 123)

Así Sousa propone seis miradas características parciales de la posmodernidad, que él denomina guiones:

1. El saber y la ignorancia: crisis epistemológica, “la ignorancia es cada vez menos disculpable  y ciertos tipos de conocimientos son cada vez más intolerables.  “La manera posmoderna de salir de esta situación  consiste en lo que, en otro lugar designe como la doble ruptura epistemológica”. (Sousa1998, p. 122). Para Sousa la primera ruptura la hace la ciencia moderna al separarse del sentido común, lo que propone Sousa ahora para el pensamiento posmoderno es romper con el conocimiento científico y que este de paso a una nueva forma de significación del sentido común. (Sousa1998) “para esto es necesario, contra el saber, crear saberes y contra los saberes, contra saberes. (Sousa1998, p. 122)

La critica posmoderna al abandonar la realidad como representación y asumir una postura pragmática, afirma la neutralidad en el conocimiento.

            (Sousa1998), expone:

La teoría crítica posmoderna  es afirmativa en la medida en que la búsqueda incesante  de alternativas se da por la vía del reciclaje  de las realidades. Prefiere correr el riesgo de ser absorbida y neutralizada a dejar de  buscar fragmentos  de genuinidad  y de oportunidad  en los inmensos  depósitos  de manipulación y de dominación que la modernidad fue acumulando. (p. 124).

Guion 2: Lo deseable y lo imposible:  la  imposibilidad le pertenecía Dios, cuando esta imposibilidad se transformo en posibilidad  fue entregada a la Ciencia; en los momentos posmodernos  la imposibilidad y la posibilidad es entregada  a nosotros mismos; de allí que nos apropiemos del lenguaje (Wittgenstein), en el poder del conocimiento y  de la argumentación (Nietzsche, Foucault y el resurgimiento de la retorica), esto  según Sousa dese una escuela pragmática que comprenda conscientemente la obligación de no caer en el exceso y el déficit en los cuales  la modernidad  cayó .(Sousa1998).

            (Sousa1998), expone:

Lo que distingue la teoría crítica posmoderna  es que para ella las necesidades radicales no son deducibles de un mero ejercicio  filosófico, por más radical  que sea; emergen antes de la imaginación social  y estética de que son capaces las practicas emancipadoras concretas. (p.  125)

Guion 3: El interés y la capacidad: La modernidad estaba dominada por la ecuación  interés = capacidad, así por ejemplo plantea Sousa (1998), quien tenía interés  en la transformaciones poseía capacidad para realizarlas, pone como ejemplos el pensamiento liberal con la burguesía y el pensamiento  marxista con el proletariado, donde estos dos sujetos (burguesía y proletariado) tenían el interés y su vez la capacidad de transformar.  Este presupuesto al verse incluidos en un binario  euro-americano, perdieron el sentido de la ecuación; Esto debido a la multiplicidad de los sujetos, ya no hay sujeto histórico. (Sousa 1998)

Guion 4: Lo alto y lo bajo o el solista y el coro:  La critica que debe hacerse a los procesos de jerarquías que viene sostenido desde Weber hasta la escuela funcionalista de sociología los cuales afirman la necesidad de una jerarquía capas de racionalizar las funciones y especializar las competencias. Solo aquel que tenga la competencia para realizar cierto trabajo será premiado gracias a su competencia.  Es de recordar como lo menciona Sousa estas jerarquías están ligadas casi siempre a la tecnología en especial aquellas que tiene que ver con el saber las cuales normalmente imponen las formas y los contenidos. (Sousa1998)

La posmodernidad a juicio de Sousa (1998) debe atacar los cánones  procesales  es decir los procesos de especialización funcional. “La deconstrucción de las profesiones  tiene una importancia fundamental, porque muchas de ellas se basan, exclusivamente, en la profesionalización  de las palabras (los juristas con el caso paradigmático)” (Sousa1998, P. 128). Es de suma importancia para el proceso posmoderno desmantelar los monopolios de interpretación, que permitan crear comunidades interpretativas basadas en discursos argumentativos  estructurados. (Sousa1998).

Se debe aprovechar las transformaciones creadas en la relación forma/contenido ya que los contenidos en la posmodernidad se convirtieron en duplicados de las formas o incluso de otras formas.  El contenido no es lo que importa si no la forma (Sousa1998).

Guion 5: Las personas y las cosas: La necesidad de cosificar la realidad nos llevo a cosificar a la compulsión hacia el consumo, las personas posmoderna son cosas. “las condiciones del capitalismo desorganizado, a escala mundial, la violencia, tanto de la compulsión del trabajo  como de la compulsión del consumo, se hace perversamente sutil y pacífica  e incluso casi deseada” (Sousa1998, p. 130) 

Guion 6: Las mini-racionalidades no son racionalidades mínimas: La especialización de la racionalidad moderna   permitió que en esa división se crearan espacios de irracionalidad  que busca urgentemente posicionarse de un nombre. “la totalidad abstracta de las lógicas de la racionalidad  acabó por fragmentarse en  múltiples mini-racionalidades que viven a la sombra  de una irracionalidad global y que, como  tal, no son capaces de ver” (Sousa 1998, p. 131.)

La posmodernidad está compuesta de mini-racionalidades que actúan desde las necesidades locales, conscientes de la fragmentación irracional causada por la modernidad; estas mini-racionalidades contextuales deben estar sustentadas desde las comunidades interpretativas. (Sousa1998).


Bibliografía:

SOUSA  Boaventura (1998). De la mano de Alicia; Lo social y lo político en la posmodernidad... Siglo del hombre  Editores. Edición UNIANDES, Universidad de los Andes.

Los movimientos sociales ante el movimiento de la posmodernidad.

Los movimientos sociales ante el movimiento de la posmodernidad.


Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato?


Presentado por:
Camilo Bravo [1]

Los tiempos en los que los sueños se unían a las consignas para sentir que se estaba en algún lugar, fueron desvaneciéndose en pérfidas promesas de mundos mejores, con el fin de la guerra fría vino el fin de la ilusión y el malestar de la cultura tan anunciado por ese maestro de la sospecha que llamaban Freud.

No es que no se considere que los movimientos sociales  no estén a la luz de la realidad, lo que pasa es que a la muerte del sujeto histórico, antítesis de la burguesía, lo que quedo en la realidad fueron mini racionalidades, desarticuladas de algún meta relato, relegadas a sus imperiosas subjetividades que lo único que refuerzan es  hacen es debilitar el proyecto Ilustrado y propio de la modernidad, antes claro que este cayera en manos de la burguesía.

Touraine (2006) expone:

El pensamiento social y la acción política revolucionaria de la época industrial fueron dominados por esa separación y, en consecuencia, los movimientos sociales no podían aparecer como los actores principales de la sociedad. Para Lenin, por ejemplo, el movimiento sindicalista estaba definido como un simple actor económico, subordinado a la acción y a la teoría política. Yo escribo para reestructurar completamente el análisis sociológico alrededor de esta nueva idea: el movimiento social. Estas frases pueden asombrar. En caso de que nuestra historia y nuestro pensamiento social hayan estado por mucho tiempo dominados por el movimiento obrero, por la teoría de lucha de clases, por la experiencia de huelgas, del sindicalismo y de los partidos revolucionarios, ¿Cómo pretender que la idea de movimiento social estaba ausente de la sociedad industrial? Por cierto, yo reconozco que en las doctrinas sobre el movimiento obrero el antecedente más directo a la idea de movimiento social, y quiero que mi propio esfuerzo prolongue el pensamiento del siglo pasado al mismo tiempo que se separe de él. Pero es a partir de estas diferencias que se debe comenzar (p. 2)

Como bien sabemos una de las obras maestras  del la modernidad es la creación del estado nación, obra que de paso creó una categoría  que obligaba casi de manera simbiótica la creación y la implantación de otra categoría a quienes pertenecían a esta macro estructura, y es así que nace, el hombre y el ciudadano, para servir al monstruo que debían alimentar.

Con el tiempo y en las relaciones de la dialéctica histórica nace la negación de esta misma,  el obrero como actor y como ciudadano no es ajeno a esta contratación simbólica, entre un algo que le garantiza protección y de paso le procurara un buen vivir,  pero es menester que esta primera esencialidad en su inmediatez no sea negación, sino que va ser hasta que esta esencia toma conciencia histórica y realmente se encarna en una potencia capaz de entrar en la lucha por los capitales simbólicos (medios de producción) para  llegar al fin último propuesto.

Touraine (2006) expone:

La idea de conflicto, debe preferirse la de movimiento social. El campo de historicidad es el conjunto formado por los actores sociales y por el enjeu1 de sus luchas, que es la historicidad de ellas mismas. El movimiento social es la conducta colectiva organizada de un actor luchando contra su adversario por la dirección social de la historicidad en una colectividad concreta. No se deben separar jamás las orientaciones culturales y el conflicto social; esto no ha sido posible en las sociedades pasadas. La separación del orden social y del orden metasocial siempre ha traído consigo un conflicto, situado al interior de la vida social, y de un campo cultural, situado en la base de los conflictos. Las prácticas fueron reconocidas como conflictivas; los valores o las tendencias no podían serlo. Y entre las prácticas y el orden metasocial, separando el conflicto y el sentido, predomina el conflicto, cuando lo nombramos así, o la lucha, cuando preferimos denotarla de ese modo (p. 2)

Así la historia pario al proletario, una conciencia que se sabe conciencia y que al saberse ella comienza la lucha por aquello que les pertenece pero que les era escondido gracias al proceso enajenante de la sociedad industrial.

Fue así que desde 1917 momento  en el que el proletario toma el poder para plasmar su construcción de realidad, hasta 1945, momento en el cual se enfrenta directamente a su antítesis y 1989 momento en el que su movimiento de diluye en la historia, se puede comprender  la lucha de tensión entre el monstruo que devora hombres y el hombre que lucha por no ser devorado.

Pero recordemos que este hombre que lucha solo no es un hombre común, sino que por el contrario es un hombre se ha hecho conciencia, pero no masificada, sino mas bien conciencia colectiva que tiende a la autoconciencia del que se sabe en una dialéctica histórica, anclada en un movimiento que encierra la totalidad, no la particularidad de la función en la estructura; una conciencia que es racional y disciplinada que  utiliza un método para aprehender la realidad y poder transformarla desde el conocimiento de sus esencia, anclada a lo social y humano, pues la historia es un devenir que se sabe en sus tres máximas expresiones.

Touraine(2006) expone:

Hasta el pensamiento social más alejado de la idea de lucha de clases también hace referencia a la idea de conflicto. Los liberales ven en todas partes la competencia y la lucha por la supervivencia, otros dan mayor importancia al estado, a las relaciones internacionales y a la guerra; finalmente, otros insisten sobre los valores de una comunidad, donde sus opositores necesariamente son desconocidos que amenazan desde afuera o desde adentro. Pero la elección esencial consiste en situar el conflicto en las fronteras de la sociedad o al contrario, en su corazón, articulando las relaciones sociales más fundamentales. Contra la primera orientación, yo mantengo que el campo cultural, la historicidad de una sociedad es el lugar de los conflictos más importantes. La sociedad es producción conflictiva de ella misma (p. 1)

Esta lucha de contrarios que lo último que busca es aniquilar al otro fue el sustento de todo lo que nutrió el momento de la modernidad entendida  como el proceso por el cual el hombre logra liberarse de Dios y determina que él puede comprender la realidad desde una razón científica; esta nueva forma de ver y comprender la realidad construye un  método para validar que su experiencia es legítima y se llega así al método científico, durante siglos la física y la mecánica se posicionaron como constructoras de verdades, pues a través de su método lograban  comprobar empíricamente que la naturaleza podía ser explicada desde  este tipo de racionalidad. La verdad ya no la otorgaba  Dios sino a la razón científica, por lo tanto la modernidad está caracterizada por el culto a la razón científica.

Pero este momento que concurrió a la realidad de los hombres  poco a poco se fue desvaneciendo en el aire, con el advenimiento de la posmodernidad los referentes dados por la Modernidad son criticados y se confunde al sentido común, llevándolo de nuevo hacia un relativismo;  ahora todo vale, la ciencia fue derrotada, la historia llega a su fin, el sujeto histórico se fragmenta hasta desvanecerse y las dimensiones de orden económico  alienan absolutamente toda la realidad; la realidad misma y su forma de representarla entran en crisis.

La posmodernidad en los finales del siglo XX se comprende como el fin de los utopías de la ilustración, el sujeto histórico esta sujetado a la máquina burocrática de la razón-técnica y prefiere diluirse, la historia no ofrece garantías, pues se anuncia su fin,  Dios muere en manos de Nietzsche; para (Lanz1996) los mas medias y la tecnología ofrecen la salvación al individuo des – sujetado de la historia a cambio de su dominación por la industria cultural.  No todo está perdido, sí, la modernidad está en crisis, pero  Habermas postula que la modernidad aun es un proyecto inacabado.

            Lanz (1996),  declara:

Ante la banca rota de los proyectos de cambio  frente a  la constatación  generalizada de una crisis de paradigmas, ante los signos brutales de la descomposición  moral de esta decadente civilización, Habermas recurre a la última línea de defensa: “no todo está perdido, no todo ha sido malo, faltan aún algunas cosas, las desviaciones pueden corregirse” citando a Habermas (p.  54)

La modernidad está en crisis, ¿pero en sí que es lo que está en crisis? Para Lanz (1996)  es el proyecto de la ilustración, el sujeto y su sentido en la realidad, la historia, todos ellos basados en la razón; la creencia en la razón, el devenir histórico que se desplegaba, en busca de la felicidad, el fracaso del socialismo.

Esta desconfianza  se evidenciara en un malestar que traerá  consigo,  la base de una lectura posmoderna. “Tanto la sensibilidad  intelectual de las élites, como las señales sociológicas de la civilización industrial, están inscritas en la racionalidad sustantiva de este tipo de sociedad” (Lanz1996, p. 60).

Los  espacios de tensión  sobre  dichas lógicas de dominación, han permitido generar discursos “liberadores” pensamientos  que rigen una construcción filosófica o  explicativa de la realidad e interpretación de los contextos locales, siempre han existido, pero  discursos que se posicionen  explícitamente   como disertaciones de resistencia o contestatarios a la lógicas de dominación, tendrán su aparición en la década de los sesenta,  quizás por  un efecto dómino iniciado en el Mayo francés y reforzado por las construcciones discursivas de filósofos  como Foucault, Derrida, Delez y algunos integrantes de la Escuela de Frankfort; quienes se encargaron de denunciar los desmanes de la razón y la su alianza siniestra con los  pensadores burgueses de la ilustración, proceso que llevo a la instrumentalización de la razón.

La sociedad en estos movimientos se vio afectada de tal forma que  como Fukuyama lo enuncio, la historia llego a su fin, y  con ella el sujeto histórico que había comprendido la importancia de aprehender la realidad desde construcciones totalizantes.

El mundo completo cayo ahora sí en  manos del proyecto burgués y no hay quien se pueda enfrentar contra este  monstruo que  cambia de caparazón mutando del estado nación hacia la economía de mercado, donde este el nuevo dios que termina las esencialidades de los hombres.

El mismo monstruo engendra y alimenta sus criaturas que han de nutrirlo y  desde construcciones ensoñadas, desde conceptos  casi divinos exigen reconocimiento de su papel en las  ruinas del sistema occidental.

Torres(s/f) expone:

 Así, los movimientos sociales son consecuencia y reacción a los conflictos producidos por la expansión de la lógica de dominación capitalista moderna a lo largo de los últimos siglos, a la vez que protagonistas en la construcción de sociedades democráticas. La expansión de la lógica del mercado, de la dominación estatal y del control sobre los individuos y los colectivos, al buscar desarticular, abolir o subordinar otros modos de producción, otras formas de relación social, otras lógicas culturales y otros valores, desencadena estrategias de inconformismo, resistencia y oposición, en torno a las cuales se tejen nuevas solidaridades, nuevos anhelos y utopías alternativas al orden imperante (p.1).

Es que este ejercicio desarticulado de una conciencia que se haya comprendido en la historia resulta abono sobre tierra desértica, pues es la historia la que tiene en sí misma las armas para combatir en campos de igualdad, de lo contrario será lo que he llamado sujetos de sujetados de la historia, anclados en la esencia de la posmodernidad que  es fragmentación de la unidad y abandono de las totalidades; es un llamado a la afirmación de la pluralidad del pensamiento, un abandono de los límites  que se había conquistado con tanto ahincó en las diferentes ciencias, tanto blandas como duras. Es la muerte del hombre por los hombres; es relativismo del conocimiento; es un abandono de la búsqueda de la verdad que nos lleve a la felicidad y un acercamiento a la aceptación de las certezas que encaminan a  las felicidades.  ¿Es una aceptación de la falsa conciencia, una renuncia a la mayoría de edad Kantiana, un anuncio de liquidación del contrato social hobbesiano?

Esta dialéctica discursiva y metodológica,  propia al interior de la ciencias sociales  se vuelve circular en la  consolidación  como ciencia  dentro de un proyecto histórico;  y que  desde una analogía con la historia de Sísifo, presenta las dificultades de los movimientos sociales en nuestros tiempos, regresa nuevamente al inicio y postula nuevos  interrogantes antes hechos, ¿Es posible el orden Social? ¿Cuál es la naturaleza del cambio social?,  pregunta que se hacen desde nuevas dinámicas sociales que algunos intelectuales denominan  sociedad posindustrial, sociedad transparente, la sociedad del riesgo global, entre otras.

Torres(s/f) expone:

Más que reivindicar la importancia de los movimientos sociales en la historia moderna, nuestro interés es reconocer y valorar los alcances de los diferentes intentos de las ciencias sociales por interpretarlos. No es casualidad que la emergencia de éstas fue correlativa al surgimiento y expansión de aquellos; en efecto, la convulsión social y política generada por los efectos sociales de las revoluciones francesa e industrial atrajo el interés de las nacientes disciplinas sociales; más allá de sus diferencias ideológicas, los fundadores de las ciencias sociales, asombrados por el incremento de la movilización colectiva (revoluciones, levantamientos, huelgas, etc) buscaron “descubrir” las leyes que las gobernaban y su capacidad de alterar el orden, ya fuera para controlarla o encauzarla.

            En la medida en que el abanico de formas de acción colectiva se fue ampliando y generalizando a lo largo del siglo XX y a lo ancho del planeta, las ciencias sociales también fueron ampliando su intento por describirlas e interpretarlas; así fueron surgiendo diferentes perspectivas teóricas y metodológicas para abordarlas. En la actualidad el estudio de los Movimientos Sociales se ha consolidado como un campo intelectual autónomo dentro de la sociología, la historia social, la ciencia política y la sicología social (p. 1-2).

Recordemos que para  el  siglo XIX  era Europa quien dominaba la escena  mundial,  pero este dominio,  daría paso al pragmatismo norteamericano, basado en las recolección de datos, el estudio de casos concretos, las encuestas y la observación participante; paso dado gracias a los conflictos bélicos de finales del siglo XIX y del siglo XX.

 Las relaciones  sociales siempre han estado atravesadas por variables de dominación directa o simbólica que han permitido la exclusión de alternativas de pensamiento de resistencia colectivas que garanticen una  reordenación de las formas de repartir las riquezas entre los individuos de un determinado territorio; No se habla aquí de una redistribución de los recursos o riquezas de forma igual pero de forma equitativa.

Quizás hasta ahora se comienza a crear un sujeto histórico que reconoce su condición de esclavo, pero en ese mismo reconocimiento hace una negación del amo, y negándolo, permite pensar un origen histórico verdadero, por medio de dos conciencias enfrentadas por un deseo de reconocimiento  que conlleve al sometimiento.  En síntesis lo que busca la dialéctica del amo y el esclavo es que una de las conciencias me reconozca y se me someta. Y en ese sometimiento  el esclavo trabaja la  materia (conocimiento), permitiendo que el amo se convierta en un agente pasivo, reconocido solo por el esclavo quien trabaja la materia y en ese trabajar comienza a construir la cultura, entendiendo la cultura como el trabajo que el hombre ejerce sobre la naturaleza, a su vez esta relación con la materialidad, le permite descubrir la relación con ella, manifestando que en él existe una creatividad que le permite sentirse más humano que el amo, pues en este trabajo descubre su libertad . (Feinmann  Pablo(s/f).

En síntesis aquí lo fundamental es poder rastrear donde está naciendo ese nuevo sujeto que la historia tiene preparado para que asuma las banderas que dejo enterradas en la lucha por los universos simbólicos el proletariado, pues si desarticulamos  a los individuos del colectivo lo condenaremos a luchas y gritos leves que ni siquiera retumbaran en los oídos de las generaciones venideras a las cuales ya les han quitado la posibilidad del conocimiento sustituyéndosela por la información, en donde lo importante no es aprehender la realidad, sino mas bien poder tener la información necesaria para dar respuesta acertadas, donde la veracidad es la enunciación del momento posmoderno,  situación que ha llevado a que existan luchas aisladas dentro de universos que se entienden como luchas sociales , pero que  no se comprenden como luchas sociales, simplemente porque el pasado y futuro se desvanecieron junto con el proyecto de la modernidad.

Los hombres de este momento presente inmediato, no están interesados en volver el rostro atrás y ver la necesaria e inmediata necesidad de anclar las prácticas a la  historia nuevamente, pues la historia no ofrece garantías, pero es allí en la historia misma donde la conciencia se forma concreta y se despliega en concreción cotidiana para llegar al movimiento que le es propio, la dialéctica propia del que se sabe como agente transformador de  acciones sociales reales.

Touraine (2006) expone:

Es necesario abrir ampliamente las investigaciones sobre los movimientos sociales y más concretamente sobre las luchas. Estas últimas se sitúan en los diversos sistemas de acción, campo de historicidad, sistema institucional y organización, más sobre su cara de luz que sobre su cara de sombra. Pero un movimiento social desborda sus límites. De un lado, él se eleva hasta las orientaciones culturales de la sociedad; tan alto que a veces se separa de todo conflicto social; del otro, desciende profundamente en las situaciones de crisis que a veces se descomponen y se pierden en la marginalidad.

Es que lo importante no es quien hace la lucha sino como este ejercicio está anclado en el devenir de la historia, pues esta se comprende como autorrealizada, constante y significativa.

Aquellos intentos de reivindicaciones subjetivas desarticuladas de la  historia como totalidad quedaran como expresiones románticas del momento fotografiadas para la enunciación al final del viaje, como momento de intento pero desarticulada  del verdadero sentido autoconsciente  que le es propio al momento que se sabe como movimiento dialectico y que por lo tanto asume su devenir como única posibilidad.

Debemos atrevernos a ser sentido autoconsciente dialectico, así quedemos atrapados en conceptos como ideología y Utopia, conceptos fuertemente atacados por los pensadores en esta posmodernidad que se nos recrea en los diferentes ámbitos o roles que desempeñamos, tomemos las armas que nos da el conocimiento,  disparemos  argumentos  y sobre todo  no le tengamos miedo a morir mientras preguntamos ¿Dónde está el sujeto histórico del siglo XXI?

Sabemos dónde está la tensión, pero algunos no saben cuál es nuestro deber como intelectuales, orgánicos o no orgánicos, eso es lo de menos, lo de mas, es saber que debemos encontrar el sujeto,  anclarlo a la historia nuevamente para que desde, las luchas estudiantiles,  de los indignados, de los que quieren la paz, etc, no sea esto un movimiento sin tensión  histórica sino que por el contrario sea en verdad una lucha por la reivindicación historia de toda una dialéctica.

Touraine (2006) expone:

 Yo hablo de la historia natural de los movimientos sociales, para recordar que ellos no viven de un acto creador constantemente renovado. Además, las relaciones de clase y al interior de ellas, las relaciones de producción (más bien de reproducción) ocupan un lugar central en la vida social, y más cuando los movimientos sociales llegan alcanzar un nivel elevado. Cuando las relaciones se institucionalizan, los movimientos sociales se degradan en presión política. Esto se produce en el movimiento obrero cuando aparece la sociedad post industrial. Pasando de un tipo de sociedad a otra, vemos que los movimientos sociales descienden de nivel o al contrario, las luchas reivindicativas se elevan y se transforman en movimientos sociales. En las sociedades mercantiles, los movimientos sociales son movimientos urbanos; su base es la ciudad o el barrio y su objetivo principal es la libertad del ciudadano, del habitante y de la comunidad contra el señor, el príncipe o los grandes comerciantes. En las sociedades industriales los movimientos urbanos no son más que presiones institucionales. Hoy los problemas urbanos son discutidos al nivel de la organización: de un lado, problemas de acondicionamiento, del otro, problemas de segregación, de exclusión y de reproducción de desigualdades. En los dos casos se está más lejos del lugar de las relaciones de clase que se desplazan,
primero sobre la empresa industrial y luego sobre la oposición a las industrias
culturales y los públicos a las cuales imponen su poder (p. 23).

No se trata más que de dotar estas expresiones subjetivas desarticuladas de la historia por obra y gracia de las incidencias de la posmodernidad de una autoconciencia capaz de mantener en si mismas la dialéctica interna al enfrentarse a la totalidad sin que la primera se pierda en la segunda sino que por el contrario haga parte de ella misma.



Bibliografía:

Lanz.  Rigoberto (1996) El discurso posmoderno: critica de la razón escéptica. Universidad Central de Venezuela. Consejo de Desarrollo Científico y humanístico

FEINMANN Pablo(s/f). Filosofía aquí y ahora. Hegel, dialéctica del amo y el esclavo. Parte 1-2. Recuperado el 02 de diciembre de 2011 de   http://www.youtube.com/watch?v=rsYyB4sGn6g&feature=related

Torres. C. Alfonso (s/f) Las lógicas de la acción colectiva aportes para ampliar la comprensión de los movimientos sociales. Extraído el 01 de diciembre de 2011 de  http://aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/file.php/180/Seminario_Investigacion_y_Movimientos_Sociales/Ponencias_centrales/Ponencia_Alfonso_Torres.pdf

Touraine. Alain (2006) Los Movimientos Sociales. Revista Colombiana de Sociología. ISSN 0120-159X Nº 27. Extraído el 01 de diciembre de 2011 de  www.revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/download/.../8626


[1] Sociólogo de la Universidad Santo Tomas y Maestrante en Filosofía Latinoamericana de la misma institución.